Hasta el fondo del alma, pese al cansancio

Domingo XIV del Tiempo Ordinario

         Hoy es el domingo decimocuarto del tiempo ordinario. La Liturgia de hoy quiere decirnos cómo es Dios y cómo es Jesús. Cómo se ha hecho y cómo se hace presente ese Dios en nuestra vida. Todos necesitamos una experiencia como la de Jesús, para poder exclamar como El: “Te doy gracias Padre”.

         Para ello, tendríamos que dejarnos llevar hasta el fondo del alma, hasta lo más profundo de nosotros mismos. Pero rehusamos entrar, o, sencillamente, no sabemos acercarnos a la hondura de las cosas.

          Aquí hemos de situarnos al comenzar la Eucaristía: no nos dejamos enseñar por el evangelio ni por la vida, tal vez estemos demasiado seguros de nosotros mismos: cada uno sabe cuáles son sus seguridades. También puede saber cuáles son sus cansancios, sus miedos y sus conflictos.

            Uno sabe de qué cosas puede estar harto. Con nuestro pequeño o gran cansancio a cuestas, o con nuestro agudo desencanto, pero con un deseo enorme de llegar hasta lo más hondo de nosotros mismos, damos comienzo a la Eucaristía que nos invita a una vinculación personal a la palabra del evangelio.

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Ser leal y acoger

Domingo XIII del Tiempo Ordinario

          

           Hoy es el domingo décimo tercero del tiempo ordinario. Hoy terminamos de leer el  discurso de Jesús sobre la misión de los cristianos en el mundo: se nos habla de la exigencia de lealtad que encierra la fe y de la acogida como estilo de la comunidad cristiana. En una sociedad y una cultura que ha desencadenado la sospecha y hasta la difamación y la intriga, como formas de relacionarse unos con otros, el Evangelio es en esto contundente: Dios nos acoge, Cristo nos acoge, nosotros hemos de acoger.

            Bastante tiene que ver con esto el llamamiento que hoy se hace para movilizar al mundo contra la pobreza. Los números asustan pero nos familiarizamos con ello y los leemos como noticias que nada tuvieran que ver con nosotros.

            Este Domingo, debido a la proximidad de la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, se nos recuerda el carácter universal de la vocación cristiana. Los apóstoles son  las columnas de la unidad y la universalidad: dos notas características que están siempre en peligro por la miopía y los pequeños intereses de muchos.

            A partir de  mañana muchos de los que estamos aquí empezarán sus vacaciones de verano, otros seguirán aún a la espera de otras fechas. Quizá muchos de los que nos saludamos cada domingo en esta celebración no lo volvamos a hacer hasta el mes de septiembre u octubre. Que los lazos de amistad que se han trabado en estos meses pasados se sostengan para bien de una sociedad que necesita de la amistad. Y que el descanso rehaga en nosotros la calidad de nuestra vida humana y cristiana; que más descansados mejoremos en la manera de compartir y de entendernos. Y que tengamos presentes a tantos como les es muy difícil, si no imposible, descansar.

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Corpus: ser pan para otros

Corpus

    La fiesta del CORPUS es la misma que la del Jueves Santo: se conmemora la Institución de la Eucaristía, remarcando la nota de celebración gozosa. A partir del siglo XII, el CORPUS se convirtió en una gran fiesta popular.

   El Cuerpo de Cristo no es sólo el pan ofrecido y transformado por la acción del Espíritu Santo, sino que la Iglesia, que celebra y recibe este pan eucarístico por la misma fuerza del Espíritu, queda transformada en Cuerpo de Cristo.

 El hecho de que hoy celebremos el día de la Caridad, de CARITAS, nos ayudará a remarcar el vínculo indisoluble entre la comunión eclesial y la comunión con los más necesitados: la Eucaristía nos mueve a compartir el pan de cada día. El alimento de nuestra fe nos hace ser alimento para los demás; nos hace descubrir la voluntad de Dios: que el pan de cada día sea para todos.

  CARITAS extiende hoy su mano hacia nosotros. Por esta razón, más que nunca, la colecta resalta el sentido de participación, de cercanía de Dios, de misión de cada celebración sacramental. Caritas pone especial énfasis en la acogida para cuantos necesitan ser, además de acogidos, acompañados, asistidos y queridos.

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Dios: misterio inmenso

   La Trinidad

   Muchos momentos de nuestra vida cristiana están marcados por la Trinidad: cuanto hacemos en el nombre de Dios, cuanto en nosotros signifique salir conscientemente a la búsqueda de Dios, de su voluntad.

    En el nombre de la Trinidad fuimos bautizados, confirmados; en su nombre se nos da el perdón. En su nombre quisiéramos hacer todo cuanto en nosotros creemos que merece la pena.

     Dios no es misterio porque sea oscuro, sino porque es inmenso. Es la plenitud de la vida de Dios, su misterio. Dios se nos ha querido mostrar hacia fuera como es hacia dentro. Si tenemos que ver con Dios, si El tiene que ver con nosotros, entonces la vida de Dios, la Trinidad, no es para nosotros un episodio carente de significado.

     No nos interesan los nombres (Padre, Hijo, Espíritu), nos interesan las Personas que se nos revelan: lo que hemos venido celebrando en los cincuenta días de la Pascua, que terminó el domingo pasado: la manera cómo actúa el Padre, la comunicación y la entrega del Hijo y el don renovador del Espíritu.

     La Fiesta de la Trinidad es la fiesta de la gran familia que es Dios, familia que se construye dándose recíprocamente. Esta que es la historia de Dios no es precisamente la historia de la familia humana, que hemos de reconocer que no ha sido una familia bien avenida. Estamos bastante lejos de ese espacio de amor que es la Trinidad y la vida de Dios.

 

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Se nos da el Espíritu

Pentecostés

   Para encontrar el camino, la verdad, la luz que necesitamos, para todo esto se nos da EL ESPIRITU. El Espíritu se nos da en el marco de la Iglesia: la promesa de que, si tu corazón sigue siendo dócil, seremos conducidos por el Espíritu de Dios, aun cuando no nos sea dado disponer de un mapa exacto de los caminos que hemos de recorrer en nuestra vida (Rahner).

 

 

Publicado en Moniciones, Reflexiones | Deja un comentario

La Ascensión: una nueva presencia

    La Ascensión del Señor

     La Ascensión es el señorío de Dios en la vida y en la obra de Jesús, que es otra manera de celebrar la Pascua. La Ascensión no evoca una ausencia, sino que evoca una nueva presencia del Señor. Jesús “no se ha ido para desentenderse de este mundo”, dice la liturgia de hoy. Está con nosotros, lo encontramos en la Palabra, en la Eucaristía, en la comunidad que se reúne en su nombre. Y en el Espíritu que nos mueve y nos hace mirar hacia arriba y hacia delante.

     No es fácil ser cristiano; ni actuar como cristianos. Cada uno sabe su porqué y comprende que ni la historia ni la cultura nos facilitan siempre el descubrimiento del Señor, ni el recuerdo de su mensaje. Pero ese es el desafío que queremos y necesitamos asumir. Todo esto es Ascensión.

     La fiesta de la Ascensión nos deja a las puertas de la gran celebración de Pentecostés; con ella se cierra el tiempo pascual: la venida del Espíritu es la plenitud de un itinerario que empezó en la Encarnación del Hijo. Ahí culmina esa acción de Dios en nuestra historia, que llamamos historia de la salvación. Y ahí nace la Iglesia. Y, en ella, cada uno de los que nos vemos cada domingo, hombres y mujeres, que nos damos la paz y que participamos de la misma Palabra y el mismo pan.

    

 

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Dios, consuelo y verdad

Domingo VI de Pascua    

   Las lecturas y la liturgia de este domingo 6º de Pascua nos acercan al tema del Espíritu que se nos dará. Es la obra permanente de Dios en la comunidad que formamos entre todos.

   Dios se nos hace presente como defensor, como consuelo, como verdad. Necesitamos aprender a escudriñar nuestro mundo interior y descubrir su presencia cada día. Esa presencia de Dios que necesitamos para discernir tantas situaciones no siempre claras en el ejercicio de nuestra realidad personal y social.

   La Iglesia que entre todos formamos, compuesta por aquellos que aman y que pretenden ser fieles a la palabra de Dios, es también la Iglesia que discierne y que necesita dejarse conducir por el Espíritu que se nos da por la resurrección de Jesucristo.

 

 

 

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Caminar poniendo nombre a la dificultad

 V Domingo de Pascua

     Hoy, quinto domingo de Pascua, se nos dice que no andemos agobiados; que El, Cristo, va a iniciar un camino y que El mismo es el camino. Se nos dice también que tengamos fe y que, si tenemos fe, haremos las mismas obras que realizó Jesús.

     Nosotros entramos fácilmente en la incredulidad, porque dudamos demasiadas veces de que sea posible andar el camino de la fe, en medio de tantas dificultades como se nos atraviesan. Cada cual sabrá ponerle nombre a su dificultad, cuando esperaba otros horizontes. Es el momento de recordar algo que no nos va a faltar nunca: la cercanía de Jesucristo, su palabra: Lo simplemente cristiano del cristianismo es Jesucristo. Esta verdad no debemos vivirla con arrogancia, ni en la mezcolanza sincretista de toda religión. Nuestra fe nos compromete al respeto profundo de otras creencias, a la vez que a un comportamiento creíble y esperanzador.

Publicado en Moniciones | Deja un comentario

Bobalicón y vergonzante.

En este mundo tan penetrado científica y filosóficamente de ideas tan diversas, abierto al pluralismo cosmopolita religioso y humanista, es fácil sentirse perdido si sólo nos dejamos llevar de la practicidad de un pastoralismo inmediato y eficaz, bobalicón y vergonzante. Lo que quiere decir que necesitamos revisar y vigilar nuestro lenguaje, el alcance de nuestros proyectos, el perfil de la persona a la que queremos llegar y que tantas veces no tiene nada que ver con lo que de verdad existe en la calle.

Carlos García Hirschfeld. Increencia. Un reto vital y huidizo.

 

Publicado en Reflexiones | Etiquetado , | Deja un comentario

Ovejas libres, que no “borregos”


IV Domingo de Pascua

  Hoy es el 4º domingo de Pascua. Con una extensa alegoría, en el Capítulo 10 del evangelio de Juan, Jesús dice de sí mismo que es “el buen pastor” y la “puerta” por donde entran y salen las ovejas. Todo este relato del Buen Pastor puede resultarnos chocante, a veces abusivo, cuando no alienante. Pero responde a la cultura de un pueblo de pastores, como era el pueblo judío, que llamaba a Dios su pastor, al rey su pastor y que esperaba al Mesías como buen pastor de un pueblo abandonado y sin recursos.

  También la Iglesia se entiende a sí misma como pastor y su tarea evangelizadora la envuelve en la misma expresión alegórica.

  Pero la idea fundamental que se necesita destacar está en relación a la vida que las ovejas encuentren. Y, por supuesto, que las ovejas no son “borregos”, sino seres libres que tanto más libres serán mientras más vida experimenten y gocen.

     Necesitamos clarificarnos. Saber que nadie va a abusar de nosotros. Que no somos muñecos (…). Necesitamos preguntarnos sobre muchas realidades que recortan nuestra responsabilidad de vivir, necesitamos guardarnos de lo que nos introduce en la perversión, en el abuso o en la corrupción,  en el sinsentido y en la muerte. Necesitamos vivir y encontrar verdadera ayuda para todo esto.  (…)

Publicado en Moniciones | Deja un comentario